Atención Plena

Mindfulness o  Atención Plena se refiere a la capacidad de poner la atención en el momento presente sin dejarse distraer por la entrada de un correo electrónico o mensajes en el móvil, molestarse por un cliente impaciente o pensar en conflictos con colegas, entre otras cosas.

Mindfulness también significa percibir los procesos en la propia mente, comprenderlos y finalmente poder controlarlos. A través de esta toma de consciencia, la práctica del Mindfulness conduce a transformaciones de gran alcance.

Especialmente en el mundo laboral, el Mindfulness adquiere cada vez más importancia para gestionar mejor los retos a los que se enfrenta la empresa del siglo XXI y fomentar la inteligencia emocional.

¿Por qué el Mindfulness es tan importante hoy?

Porque, como explica Peter Senge, director del centro para el Aprendizaje Organizacional del MIT, <<quizás por primera vez en la historia, la humanidad ha sido capaz de crear mucha más información de la que puede absorber, fomentar más interdependencia de la que nadie puede gestionar y acelerar los cambios a un ritmo que difícilmente podemos seguir>>.

Una situación que supera a la gran mayoría de las personas. No en vano, el 80% de los adultos declaran que sufren de estrés, lo que ha llevado a la Organización Mundial de la Salud (OMS) a describir el estrés como una "epidemia mundial".

Las enfermedades relacionadas con el estrés aumentan constantemente, pero el estrés no solo tiene un impacto negativo en nuestra salud, sino que también afecta al ambiente de trabajo y la motivación, cambiando nuestra conciencia y comportamiento: la así llamada “visión del túnel”, el pensamiento en Blanco y Negro y la pérdida de empatía son solo algunas de las consecuencias.

¿Cómo se puede desarrollar más resistencia al estrés gracias al Mindfulness y lidiar con los cambios constantes en el mundo laboral de manera más creativa?

Mindfulness y neuroplasticidad

La práctica del Mindfulness se basa en una antigua tradición budista. En Occidente, sin embargo,  se hizo popular después de que el biólogo molecular Jon Kabat-Zinn desarrollara el MBSR (Mindfulness-Based-Stress-Reduction) a finales de la década de 1970. Un programa de intervención de ocho semanas que combina teoría, prácticas atencionales y ejercicios de yoga. Hoy en día, es el programa de gestión del dolor y el estrés más investigado del mundo.

La motivación para la práctica del Mindfulness siempre ha sido, entre otras, conseguir un mejor bienestar físico y mental. Sin embargo, gracias a la neurociencia, estas mejoras percibidas de forma subjetiva hoy en día pueden explicarse, ya que se pueden apreciar cambios verificables en la estructura del cerebro.

Después de completar un programa MBSR, por ejemplo, se puede comprobar que la amígdala derecha, el llamado centro de miedo del cerebro, la cual se hiperactiva y aumenta de tamaño a causa del estrés, disminuye hasta alcanzar su tamaño natural.

El hipocampo, por otro lado, que juega un papel muy importante en el aprendizaje y la memoria, se fortalece. Además, es posible detectar más actividad en la corteza prefrontal izquierda, que está directamente relacionada con el bienestar y la aversión a la negatividad.

Se ha demostrado, pues, que la práctica regular del Mindfulness mejora el rendimiento, la calidad de vida y la salud de cada individuo.

¿Cómo se practica el Mindfulness?

Practicando el Mindfulness, se distingue entre ejercicios formales e informales.

Los ejercicios formales pueden hacerse sentado, acostado, de pie o caminando, poniendo la atención en la respiración o en las sensaciones corporales. Si uno se distrae por algún ruido, sentimiento o pensamiento, simplemente devuelve la atención al objeto de la meditación, una y otra vez, entrenando de este modo el "músculo de la atención".

Asimismo, se puede poner la atención expresamente en los sentimientos o pensamientos, percibiendo de este modo de forma cada vez más clara y nítida los propios patrones de pensamiento, sentimiento y comportamiento. Tomando consciencia de dichos patrones es el primer paso para poder cambiarlos.

Practicar de forma informal significa ducharse, lavar los platos o hacer cualquier otra actividad cotidiana sin estar sumidos en pensamientos o con la televisión puesta al mismo tiempo, sino estando totalmente presente. Aquí el foco ya no está dirigido a la respiración, sino a las diversas sensaciones que se perciben, agudizando de este modo los distintos sentidos.

Finalmente, la práctica del mindfulness también implica cultivar comportamientos como la curiosidad, la paciencia, la gratitud y, sobre todo, la compasión para lograr una actitud interna abierta y sin prejuicios.

Cursos y seminarios de Mindfulness hoy:

Hoy en día, la práctica del Mindfulness no solo está integrada en la medicina y la psicología occidentales, sino que ha llegado a muchas escuelas y universidades y está generando un interés creciente en el mundo del trabajo. Muchas empresas y organizaciones ya ofrecen formaciones basadas en Mindfulness a sus trabajadores o las incluyen en sus programas de desarrollo de liderazgo.

Mis cursos y coachings se basan en el programa MBSR de Jon Kabat-Zinn, así como en los métodos y conceptos del curso de Mindful Leadership de la Universidad de Witten / Herdecke. Combino el entrenamiento de la conciencia meditativa con modelos y métodos prácticos (de auto) liderazgo que se aplican directamente en el trabajo diario.

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E-Mail: juliane@mindful-working.net

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